Audax Italiano y... EL LAMENTO DE UN HINCHA

Audax Italiano y... EL LAMENTO DE UN HINCHA

Audax Italiano y...

EL LAMENTO DE UN HINCHA

● La derrota marcó una caída... pero puede marcar también una superación

TANO

—Nosotros no somos socios de Audax Italiano, pero hemos seguido su campaña por años y, como todos, quizás sin ayudar ni cooperar en nada para evitar lo que hace poco "hundió" a nuestro equipo.

Nuestra colonia, numerosa y poderosa, asistió dolida a la caída de un club que por años defendió los colores peninsulares y que, más que eso, es uno de los fundadores de esta actividad en Chile, país receptor de miles de italianos y patria de muchos de sus hijos.

Pero ya dijimos, no somos socios.

Las afirmaciones corresponden a Víctor Queirolo, nieto de uno de los fundadores de la institución y al que, caso extraño, el descenso marcó en un deseo renovado de ayuda, esa ayuda que nunca la colonia realizó por lo mismo que sufre hoy una derrota.

"Nosotros somos muchos, miles de italianos, vivimos y "penamos" por un Audax que por años brilló en los primeros lugares de las tablas y que luego, por improvisación, por no dedicación y por sólo "tener el nombre" de Audax, vio decrecer sus filas en calidad, en unión, en patriotismo".

Es por eso que ahora llegó el momento de unirnos, de juntarnos todos aquellos que sin ser miembros de directiva alguna y sin siquiera ser socios, para lograr que "el verde" audino se levante de nuevo... porque es el Audax el que debe triunfar y no ser criticados sus hombres... ¿Cómo podríamos criticar a un grupo de jóvenes inexpertos, casi, por perder?... ¿Cómo podemos echar a ellos la culpa de algo en que participamos todos...?

La oncena que peleó en Talca nada tiene que ver en esta caída. Ellos trataron de hacer algo por esos miles que, diciéndose audinos, jamás han ayudado a sus colores... y pese a que pueden hacerlo.

Somos una colonia fuerte, rica, orgullosa en muchas cosas pero alejada de una realidad inmediata... Audax cae por culpa nuestra, cae por culpa de todos nosotros, como yo, que sólo nos limitamos a aplaudir los triunfos y a lamentar tardíamente las derrotas.

No nos quisimos convencer antes de que el fútbol, como todo, es una actividad que NECESITA APOYO, NECESITA AYUDA, NECESITA HOMBRES, y no sólo en la cancha, necesita también hombres en las graderías, en el grito del triunfo o en el lamento de la derrota...

Todos nosotros, italianos o no, teníamos un deber, AYUDAR AL AUDAX EN SUS MOMENTOS DE MUERTE, pero no se hizo... nos conformamos con jugar con cifras, nos conformamos con creer en algo que se derrumbó el pasado miércoles, y, de seguro, este mismo lamento no lo tiene uno ni dos, sino miles...

Audax había "sabido ganarse un puesto, un nombre, un sitio, pero la misma colonia, la gente y nosotros mismos, los hinchas no socios contribuimos en parte a su caída, cada uno de nosotros aportó un poco en ese descenso que marca si no el fin, por lo menos el estancamiento de toda una vida futbolística enmarcada en el verde.

Pero Audax es verde.

Y el verde es esperanza.

Llegó el momento de unirnos y de tratar de recuperar todo lo perdido. Es ahora cuando debemos definitivamente juntarnos junto a ese verde que tanto nos hizo aplaudir y que hoy tanto nos hace lamentar.

Pero si Audax es verde la realidad es dura.

En el deporte también inciden los pesos.

¿No puede la colonia itálica solventar un gasto?

Creemos que sí, y mucho más ahora.

Si cada italiano diera el uno por ciento de su entrada mensual, una vez al año, podríamos sin duda tener un "equipo" como ninguno. La colonia puede hacerlo, los italianos también... sólo se trata ahora de REALIZARLO.

Todo aquel que estuvo en Talca, todo aquel que sintió el grito de Lota y vio más tarde, como nosotros, las lágrimas en los rostros de Audax, sabe que esto puede lograrse. O EVITARSE todo depende de que nosotros, LOS HINCHAS, APRENDAMOS LA LECCIÓN.

Víctor Queirolo es "UN HINCHA", pero como él hay miles. Sabe que los que nos defendieron ayer no tienen la culpa, sabe que la culpa la tenemos todos aquellos que por años, campeonato a campeonato, nos hemos dedicado sólo a soñar, y a aplaudir.

Pero hoy llegó el momento de llorar... sólo la colonia y todos los italianos sabemos lo que significa, y, más que eso, somos los únicos que tenemos la palabra, somos los únicos capaces de variar esta ingrata realidad.

El Audax bajó, pero así y todo sus hombres merecen un saludo, ese saludo y esa felicitación que por años no recibieron y que hoy, en medio de la derrota, merecen más que nunca.

27 diciembre 1971 - La Nación

Fuente original: drive.google.com

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